¿Por qué apostar por entornos de trabajo saludables?

El estrés laboral es denunciado por el 51% de los trabajadores europeos y el segundo problema de salud del trabajo más denunciado en Europa después de los trastornos musculo- esqueléticos. Está asociado a un incremento de la probabilidad de sufrir problemas cardiovasculares, como arritmias o hipertensión arterial, pero también patologías más serias como infarto o ictus.

Analizando los datos de mortalidad laboral del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, se puede observar que en 2016 la principal causa de muerte en el trabajo fueron los infartos y derrames cerebrales, con un aumento del 14,3% respecto a 2015.

La Organización Mundial de la Salud define la salud como:
“un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”

De acuerdo con esto, la definición de la OMS de un entorno de trabajo saludable es aquel en el que los trabajadores y el personal superior colaboran en la aplicación de un proceso de mejora continua para proteger y promover la salud, la seguridad y el bienestar de todos los trabajadores y la sostenibilidad del lugar de trabajo, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones establecidas sobre la base de las necesidades previamente determinadas:

  •   temas de salud y de seguridad en el entorno físico de trabajo;
  •   temas de salud, seguridad y bienestar en el entorno psicosocial de trabajo, coninclusión de la organización del trabajo y de la cultura laboral;
  •   recursos de salud personal en el lugar de trabajo, y
  •   maneras de participar en la comunidad para mejorar la salud de los trabajadores, sus familias y otros miembros de la comunidad.

 

 

Muchos estudios demuestran que las buenas prácticas por parte de las empresas llamadas saludables optimizan el rendimiento y productividad de sus empleados, incrementando también su salud tanto física como emocional. De esta forma, cuentan con un importante aliciente para afrontar la jornada laboral y, como consecuencia, aumento del rendimiento.

Cualquier programa que se quiera implementar, independientemente de que lo pueda liderar el departamento de Facility Management, necesita el compromiso de la empresa y de los líderes de los departamentos, y, muy importante, la participación de los empleados.

Estos cambios van ligados a la ética y cultura empresarial. Tienen que estar integrados con los valores y objetivos de la compañía, y respaldados por la máxima autoridad.

Según el modelo de la OMS, elaborado mediante un examen sistemático realizado por expertos, en las iniciativas que se adopten para impulsar la creación de entornos de trabajo saludables, existen cuatro “planos” clave que pueden impulsarse o sobre los que se puede influir: el ambiente físico de trabajo, el ambiente psicosocial del trabajo, la participación de la empresa en la comunidad y los recursos personales de salud.

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En cuanto al “ambiente físico de trabajo”, los factores que tenemos valorar son, entre otros, la calidad del aire, iluminación, temperatura, ruido, mobiliario, distribución de espacios de trabajo, limpieza. Todos ellos influyen en la salud de los empleados, pudiendo dar lugar a diversos trastornos: dolores de cabeza, daños en la visión, infecciones, afecciones respiratorias, dolores musculares, fatiga e incluso afecciones más graves.

Varios factores afectan a la salud mental dando lugar a estrés y depresión, que, además de afectar a nuestro estado de ánimo, pueden derivar en dolores musculares, trastornos del aparato digestivo y afecciones cardiovasculares. Cuando nos referimos al “ambiente psicosocial de trabajo” es precisamente para evitar este tipo de afecciones. Los factores estresantes pueden ser debidos a diversas causas como la carga de trabajo, conciliación de vida laboral y privada, y liderazgo, entre otras.

Se pueden implementar distintas iniciativas para mejorar el estado de salud de los empleados (“recursos personales de salud”). Es importante, por una parte, motivar a los trabajadores para que se adopten prácticas de modo de vida saludable, y, por otra, apoyarlo con acciones por parte de la empresa: flexibilidad horaria para fomentar el ejercicio físico, apoyo financiero para realizarlo o habilitar las instalaciones a tal efecto, proporcionar alimentos saludables en las máquinas de vending o en cafeterías, etc.

La importancia de la “participación de la empresa en la comunidad”, además del compromiso con el medioambiente avalado con políticas de sostenibilidad y reducción de la huella de CO2, incluye actividades de voluntariado y de equipo. Con estas acciones se incrementa el compromiso y la felicidad de los empleados, y consecuentemente redunda una mejora de la productividad.

La creación de ambientes de trabajo saludables demuestra que las organizaciones que promueven y protegen la salud de los trabajadores son las compañías más exitosas y competitivas en el largo plazo y con mayor tasa de retención de empleados.

Un problema frecuente cuando se plantea una mejora del bienestar laboral, nos centramos únicamente en la salud física de los empleados, sin prestar atención a otros factores que son igualmente importantes. Las empresas tienen que ser productivas, pero también han de ser humanas para que sus empleados puedan contribuir a esa misión fundamental sintiéndose satisfechos consigo mismos y realizados como personas.

 

Es fundamental que haya una transformación cultural para que cualquier cambio esté integrado con los valores y objetivos de la compañía. Los cambios y las mejoras que se pueden implementar son muchos y no siempre implican un desembolso dinerario por parte de la empresa.

Estos cambios nos conducirán a unos resultados que siempre son positivos: la salud y bienestar de los empleados, su percepción del entorno, que al final influye en una mejora de la productividad.

Desde el proyecto de Workplace de la Comisión de Research de IFMA España, estamos desarrollando una guía en la que, entre otros temas, aportaremos ideas para la consecución de un entorno de trabajo saludable y de las distintas certificaciones que se han ido desarrollando estos últimos años para este fin.

Me gustaría terminar este artículo con una frase de la Dra. María Neira, Directora, Departamento de Salud Pública y Ambiente de la OMS:

“La riqueza de las empresas depende de la salud de los trabajadores.”

 

 

Maite Andrés
Comisión Research
IFMA España

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