FACILITY MANAGEMENT & BLOCKCHAIN

El Facility Management, acorde a lo descrito en la familia de normas ISO 41000, comprende, entre otras actividades, la gestión de los activos y los servicios asociados a estos.  La gestión adecuada de los activos requiere, al menos, asegurar su disponibilidad, rendimiento y preservación, lo que a su vez implica programar y desarrollar tareas de mantenimiento, así como, administrar garantías, seguros, contratos de servicio aparejados, etc.

La principal novedad que aporta Blockchain en la gestión de activos, es que el gobierno de los datos necesarios para su operación y mantenimiento, puede realizarse mediante cadenas de bloques, en lugar de utilizar las bases de datos convencionales, por lo que el registro de información es certificado, accesible y compartido por todas las partes calificadas.

En este contexto, lo realmente atractivo de la tecnología de Blockchain es que proporciona transparencia en la gestión de los datos, trazabilidad de todas las transacciones y facilidad de colaboración entre todas las partes calificadas. Por lo tanto, dado que la gestión de instalaciones implica la emisión de contratos y acuerdos, se pueden implementar contratos inteligentes (Smart Contracts) en la red Blockchain que, además de automatizar el proceso, proporcionen nitidez y eficiencia en las transacciones.

A continuación, describo brevemente el potencial de las redes comerciales de Blockchain aplicado al Facility Management en general y, en particular, a la operación y mantenimiento de activos físicos.

INTRODUCCIÓN

En general la industria ligada al entorno construido, ya ha empezado a beneficiarse de la tecnología Blockchain. Así, por ejemplo, en el ámbito del property management empieza a ser habitual el uso de esta tecnología en la facturación a inquilinos o gestión de las garantías de los equipos. En el primer caso, el sistema de facturación de inquilinos acoplados a redes Blockchain reduce enormemente las labores administrativas. En el segundo caso, la monitorización del rendimiento del equipo integrada en el sistema Blockchain es un modo sencillo de establecer una relación de confianza entre el cliente y el proveedor de los equipos que, además, posibilita la reparación o reemplazo automático del equipo, en el caso de no operar acorde al nivel de calidad pactado.

Otro de los sectores donde ya ha comenzado a aplicarse esta tecnología, es en la industria de la construcción, un sector que siempre se ha caracterizado por estar muy fragmentado y requerir la colaboración de muchos partícipes. Además. de todos es sabido, que los proyectos de construcción se han caracterizado generalmente por su poca transparencia y, en ocasiones, por el conflicto entre las partes en la asunción de responsabilidades, lo que ha derivado en retrasos y contradicciones en obra, generando por lo general, más sobrecostes y baja calidad de los activos construidos.

Por otro lado, con la adopción generalizada de la tecnología BIM (Building Information Modeling), el sector ya es plenamente consciente de la importancia de establecer y mantener ámbitos eficientes de colaboración, dado su impacto en la productividad, eficiencia y el resultado final del proceso constructivo.

En este contexto, la tecnología Blockchain empieza a ser adoptada en aras de garantizar el resultado esperado y la eficiencia en todo el proceso, facilitando que los proyectos sean transparentes, trazables y, sobre todo, que todas las partes involucradas tengan acceso a una plataforma única de información certificada. Además, la tecnología Blockchain, permite la liquidación inmediata de todas las transacciones registradas, la depuración instantánea de conflictos, la prevención del fraude y, con todo ello, la minimización de los riesgos asumidos.

FM & BLOCKCHAIN

En el sector del FM, también se demanda transparencia, eficiencia y seguridad en la gestión de la edificación. Por ello, en una de las actividades más críticas, como es la mantenibilidad de la edificación, también se aplica la tecnología Blockchain para que las operaciones sean eficientes, auditables y productivas. Así, por ejemplo, los gestores que adoptan el IoT (Internet of Thing) integrado con la tecnología Blockchain, pueden monitorizar y certificar con facilidad las operaciones de mantenimiento, incluyendo el programa de visitas de los operarios o la consecución de las tareas programadas.

CONTRATOS INTELIGENTES

Un contrato inteligente (Smart Contract) es un “protocolo informatizado” embebido en la cadena de bloques que conforma la red Blockchain, que facilita verificar y hacer cumplir un acuerdo contractual de manera automática. Es decir, sin necesidad de la intervención de otras identidades en la comprobación y ejecución del cumplimiento[1].

Esto contratos digitales al estar construidos mediante código basado en reglas lógicas (si pasa X, entonces Y) y condiciones (que pueden interactuar con dispositivos autónomos como los sistemas de sensorización) proporcionan un acuerdo blindado con todas las eventualidades contempladas, de manera que solo si todas las partes aportan lo pactado, se ejecuta automáticamente lo contratado y, por tanto, no existe la posibilidad de fraude.

En ocasiones resulta necesario acudir a “identidades externas” que den fe del cumplimiento de una condición. A estos partícipes, en general, se les denomina oráculos. Los oráculos son entes digitales que permiten validar las condiciones previstas en los Smart Contracts y, normalmente, hacen uso de información externa para decidir si una cláusula del contrato se ha cumplido o no. De esta manera, una vez que el oráculo obtiene la información y la contrasta, el contrato se ejecuta y la transacción se produce.

En definitiva, el mecanismo intrínseco de los Smart Contracts, además de ser garantista, aportan transparencia y minimizan la carga administrativa.

Lógicamente, la disposición de los contratos inteligentes está generando grandes expectativas, debido, principalmente, a la posibilidad que brinda esta tecnología combinada con los sistemas de gestión de activos, para que dos o más identidades, por sí mismas, hagan cumplir los contratos o acuerdos “en el mundo real”, sin necesidad de un intermediario físico. Es decir, sin requerir la participación de un juez, árbitro, etc.

En el sector del FM, es evidente que los Smart Contracts pronto serán de uso común. En los próximos meses no será extraño que, por ejemplo, en los contratos de servicios de mantenimiento, se active la orden de pago asociado a la cuenta del contrato cuando el propio Smart Contract, por sí mismo, compruebe que la orden de trabajo ha sido completada y verificada.

Igualmente, los Smart Contracts asociados al servicio de mantenimiento programado podrán liberar órdenes de pago una vez que se haya verificado que el trabajo se ha completado. Esta verificación será automática en múltiples dispositivos como los equipos eléctricos y de HVAC que ya disponen de interfaces de acceso remoto, sensores y controles integrados que posibilitan al propio Smart Contract comprobar que el trabajo ha sido realizado.

COROLARIO

Con la rápida popularización de las plataformas Blockchain privadas o semipúblicas (PaaS), se puede afirmar, sin riesgo a equivocarse, que en los próximos meses será común que los sistemas de gestión de activos empresariales se apoyen en estos sistemas para conectar y digitalizar de forma sencilla y segura los procesos de negocio, ofreciendo trazabilidad, transparencia y confiabilidad en las “relaciones mercantiles” entre propietarios, inquilinos y proveedores.

En definitiva, esta tecnología facilitará la automatización de los procesos rutinarios y además, proporcionará transparencia y eficiencia en la gestión, garantizando siempre la inmutabilidad y trazabilidad de los intercambios de información que se producen entre todos los partícipes.

 

Roberto Rojas Gallego
Director de la Comisión de Tecnología y Normalización
IFMA ESPAÑA

 

[1] En la práctica, los contratos inteligentes son similares a los documentos legales que se crean con términos y condiciones entre dos partes.

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