La innovación como motor de la transformación continua del Facility Management

A que llamamos innovación, la RAE es bastante justa en el concepto y solo se limita a definirla como la creación o modificación de un producto o servicio, y su introducción en el mercado, ¿puede ser suficiente?, sí, pero quizás debamos abrir el concepto a un mayor contexto. Wikipedia en este aspecto va un poco más allá y aunque prácticamente en la definición, es similar, hace referencia a varias teorías sobre la innovación que enriquecen mucho más su significado y aplicación.

De no ser por la innovación y algunos “locos o genios” que persistieron y persisten en sus ideas, no estaríamos hoy donde estamos y la tecnología no estaría siendo el medio para el desarrollo de nuestra actividad profesional y personal, la innovación es todo lo que nos rodea, la salud, la alimentación, la educación, la movilidad y así un sin número de actividades que hacen que nuestro día a día, puedan ser más cómodo.

Bajo mi criterio, la innovación no es otra cosa que preocuparse por la situación actual de algo, un producto o un servicio y generar un número de ideas para que, mediante un desarrollo, consigamos incidir, directa o indirectamente sobre sus procesos y se genere una mejora. No siempre, la o las mejoras deben hacerse visibles al final, el resultado final puede ser incluso el mismo, pero el modo de realizarlo, es el que puede generar cambios positivos que supongan un desarrollo sustancial en los procesos, en los tiempos de ejecución, en la planificación y simplificación de tareas, etc. Muy importante, la innovación debe ser medible, ya sea como resultado final o bien como mejora a lo largo de los procesos, que suponga un cambio o mejora en el desarrollo del producto y/o servicio, surja un efecto positivo, en lo posible cuantificable y beneficie a algo o a alguien.

Si las ideas que tengamos, no las desarrollamos o no se hacen públicas, no sirven de nada y podríamos catalogarnos entonces como meros creativos, lo que hace que las ideas se conviertan en innovación es que su desarrollo e implantación consiga una transformación, así sea mínima y que ello suponga un beneficio para las personas, los productos o servicios y se pueda incorporar paulatinamente a la vida cotidiana. Ya lo decía Thomas Alba Edison, hace unos cuantos años, todo lo que se desarrolla debe tener un fin, ya sea comercial o bien que tenga un beneficio para las personas o las empresas.

 

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la innovación no podemos relacionarla con la creatividad, más bien, la creatividad hace parte del proceso de innovación. Cuando los procesos de innovación dejan de funcionar, las personas o las empresas tienden a estancarse y a entrar en zona de confort, algo que puede convertirse en crítico, ya que, en la actualidad, las necesidades de las empresas y de las personas que trabajan en ellas son cada vez más cambiantes y el mercado más competitivo, si no hay innovación y se si no se generan ventajas competitivas, el mercado le irá llevando a una situación de desventaja o incluso, correr el riesgo de desaparecer.

La innovación nos ayuda a romper barreras y a dar pasos hacia adelante en la mejora de nuestras actividades cotidianas, la innovación cuando se hace en equipo, siempre es mucho más productiva y suele tener un mayor alcance, ya que se sustenta en la inteligencia y el trabajo colectivo.

En Facility Management, los cambios son cada vez más frecuentes y los modelos de organización y de alineación con la estrategia de las empresas deben ser dinámicos y flexibles, la innovación y la transformación continua se convierten en este caso en una de las mejores herramientas para ofrecer, cada vez más, un mayor soporte a todas las necesidades cambiantes, respecto de cómo cambia el mercado e influir directamente en la calidad de vida de las personas, el entorno y su confort y por ende en su productividad. En nuestro sector, la innovación debe de estar presente en todas las fases de actividad, desde la mera operativa, como en la fase de coordinación o fase táctica o técnica, desde donde se gestionan todos los servicios y los activos y como no, la fase estratégica que es la que estructura los modelos de actividad más eficientes y que a priori, deben aportar mayor valor y generar ese cambio.

Facility Management es eso, un proceso de implantar, realizar, revisar y actualizar para mejorar. Siempre las cosas se pueden hacer mejor y este es el camino a seguir, la rueda no para y el circuito de mejora continua debe llevarnos a que nuestra apuesta de valor se vea reflejada en todo lo que hacemos. La gestión de la información y los modelos de comunicación deben ayudarnos a interpretar correcta y coherentemente los datos que manejamos a diario y convertirlos en información para tomar mejores decisiones, solo así podremos poner en valor nuestra actividad, que en muchos casos, es invisible.

 

Hernando Gutierrez
Gerente
IFMA España

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