Nueva sede, nuevos retos. La expectación es máxima; estrenamos un nuevo entorno de trabajo

Así se denomina la oficina: entorno de trabajo. Según la RAE, el entorno es el ambiente que rodea a una persona o cosa, e influye en su desarrollo. Efectivamente, los entornos de trabajo deben ser planificados y diseñados para que todas las personas puedan desarrollarse y trabajar de manera eficiente, en un ambiente laboral adecuado, con las herramientas que necesiten para ello; de manera óptima, productiva y rentable, conforme a las directrices de la organización.

 

Actualmente, vivimos en un mundo globalizado, en el que estamos conectados en todo momento con cualquier parte del mundo gracias a las nuevas tecnologías. Durante el siglo XX, se inició la revolución tecnológica, en los años 70, con la aparición del ordenador personal. Su evolución es conocida: su portabilidad, Internet, las conexiones inalámbricas…, y continuamos inmersos en la revolución tecnológica 2.0.

 

Tecnología. Un entorno de trabajo digital debe permitir a las personas trabajar de otra manera, de modo que se enfoquen y centren en su actividad y experiencia laboral en cumplimiento de sus objetivos y resultados. El propio entorno de trabajo debe ofrecer, en cada momento y lugar, las mejores condiciones de iluminación, absorción acústica, aislamiento, reserva de espacios de colaboración, herramientas… para lograr tales fines; por ello, la transformación digital es una asignatura que no debemos dejar de lado.

 

Las organizaciones deben ofrecer a sus empleados entornos adaptados a sus necesidades. Al poder seleccionar el espacio de trabajo que precisemos en cada momento, este entorno de trabajo debe permitir un abanico de espacios, que proporcione las condiciones necesarias para cada actividad (comunicaciónconcentración, entre otras), que cada persona o grupo de trabajo necesite a lo largo de la jornada, y pueda ocupar previa reserva, o si estuviera disponible en ese momento. Estas reuniones o encuentros pueden ser informales o programados, con/sin equipamiento o herramientas tecnológicas, o simplemente un pequeño cubículo donde concentrarse o hablar con privacidad, con confidencialidad, donde documentarse o realizar trabajos de reprografía, por ejemplo.

 

Esta diversidad de actividades puede tener lugar en cualquier momento, en cualquier jornada laboral. La organización debe conocerlo y permitir que tengan lugar. El entorno de trabajo debe estar liberalizado, de manera que la actividad prevalece a la jerarquía. No solamente existen estos espacios sociales o espacios de relación y de comunicación, sino que los espacios de trabajo personal asignado se mantienen, pero con una clara reducción en la superficie personal. Y en el futuro, quizás trabajemos en espacios no asignados, espacios coworking, desde casa, etc.

 

Otro tipo de encuentro propio de las jornadas laborales, son los espacios de bienvenida o de atención, entendidos también como espacios de colaboración y comunicación. Estos espacios sociales ocupan cada vez una mayor superficie dentro del conjunto del entorno de trabajo. No debemos olvidar el espacio social por excelencia, como la cafetería, la zona de vending o el comedor, entendidos como puntos de encuentro. Una característica imprescindible será la flexibilidad, que les permite adaptarse a las necesidades cambiantes que detectamos en las organizaciones, en cada trabajador o grupo de trabajo, dado que la autonomía y poder de decisión es cada vez mayor.

 

Innovación. Esta palabra implica nuevas herramientas, nuevas ideas que fomenten la creatividad, nuevos espacios inspiradores que permitan a los trabajadores pensar de una manera diferente para generar nuevas ideas,  soluciones, objetos novedosos e innovadores, etc. Espacios de ocio, de relajación, también existen en el entorno de trabajo. En este aspecto, no debemos olvidar todas las novedades en tecnología 3.0 (la tecnología inteligente, artificial, WiFi, Bluetooth…) y siguientes.

 

Las personas deben ser el centro de atención en las organizaciones y su bienestar, su prioridad. El bienestar tiene aspectos físicos, psíquicos y emocionales, y su conjunto es lo que la empresa debe perseguir, para que los trabajadores logren sus objetivos personales y profesionales. Wellbeing, wellness, el bienestar conlleva la felicidad de cada trabajador.

 

Diversidad y convergencia generacional. Hablamos de las personas, mujeres y hombres que trabajan en la organización, los Baby Boomers, la generación X (la mayor parte de los líderes actuales), los Millennials o generación Y (que será el 75% de la fuerza laboral en 2025), hasta la generación Z. Este conjunto crea el clima laboral adecuado de manera que cada colectivo aporte el potencial propio de cada generación. Aspectos a tener en cuenta como la conciliación laboral que facilita la empresa (flexibilidad horaria), la responsabilidad y compromiso de cada trabajador, la mejora de la calidad de vida laboral, la retención del talento, reforzar habilidades frente a los cambios: agilidad, resiliencia y creatividad, ayudar a los dirigentes a movilizar a los equipos en la dimensión emocional, por ejemplo.

 

Confort. Naturaleza. Materiales, acabados, colores, texturas… todo ayuda a anular el ambiente artificial y crear esta atmósfera de naturaleza, plantas de color verde, materiales reciclados, terrazas al aire libre, etc. todo es posible, todo en beneficio de las personas.

 

Eficiencia energética. Las empresas cada vez son más consientes que la explotación de su inmueble debe obedecer a modelos de gestión eficientes y sostenibles en el tiempo, racionalizando el consumo energético y de recursos (climatización, alumbrado, etc.), limitando al máximo las emisiones a la atmósfera mediante un control exhaustivo de su huella de carbono y generando una conciencia medioambiental más acorde con los requerimientos sociales y reglamentación de edificación.

 

Además de ser una sede innovadora y acogedora, que cumple los principios del Wellbeing, biofilia, con una climatización e iluminación adecuadas y espacios con especial cuidado de accesibilidad y ergonomía, las personas que trabajan allí, disponen de una oferta de servicios adecuada a sus necesidades básicas y funcionales para conseguir que su experiencia de usuario sea la mejor, incluso conjugar políticas de desarrollo profesional, creatividad y compartir conocimiento  (mayor beneficio común al generar lazos más fuertes en los equipos multidisciplinares).

 

No se trata de crear todas las condiciones posibles para trabajar más horas, sino de generar el entorno de trabajo y el clima laboral adecuados, para ser más productivos y fortalecer el espíritu de empresa.

 

 

Puy López Velasco

Grupo Workplace

Comisión Research IFMA

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