Una buena climatización mejora la productividad

  • Un uso eficiente de la energía puede ahorrar a una empresa entre un 5% y un 20%
  • Una de las claves es establecer una temperatura contante durante todo el año entre 20-24ºC y adecuar el sistema de climatización a las necesidades del edificio

 

La misión principal de un facility manager en el sector de la climatización se basa en dos apartados, por un lado, preservar el confort de los usuarios y, por otro, un control exhaustivo del equipamiento empleado, su correcto mantenimiento y garantizar su usabilidad a lo largo de su ciclo de vida, mejorando en la medida de lo posible sus prestaciones.

El origen de la “buena convivencia” relacionada con la climatización se basa en una correcta auditoría de eficiencia energética y funcionamiento adecuado, por parte de un Facility Manager. El equipamiento debe ser acorde al tipo de empresa, edificio que ocupe y deben analizarse a su vez las instalaciones y su ciclo de vida, rutinas y el consumo, para obtener la mejor solución.

Así, una temperatura constante durante todo el año entre 20-24ºC, unida a un sistema de climatización adecuado a las necesidades del edificio y sus ocupantes, es la solución para poner fin a las disputas por el control del aire acondicionado en el trabajo. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), establece mediante un Real Decreto las condiciones que deben cumplir las instalaciones destinadas a atender la demanda del bienestar térmico e higiene a través de las instalaciones de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria, para conseguir un uso racional de la energía. Toda modificación de la temperatura por encima o debajo de lo estipulado por el RITE, puede poner en riesgo las instalaciones, sobrevalorar su funcionamiento o incurrir en costes energéticos más altos por no ajustarse a los estándares de calidad y funcionamiento de los mismos.

 

climatiza

 

A esta mejora en productividad, hay que sumar el ahorro de gastos que puede provocar a una empresa y su mejora en la operativa de operación y mantenimiento. Se calcula que luego de implantar las recomendaciones que se hagan luego de un estudio de eficiencia energética, puede suponer para una empresa un ahorro entre un 5% y un 20% en gastos de suministro energético. La inversión en eficiencia energética puede acarrear enormes beneficios, hay que recordar que el gasto en consumo energético en sistemas de climatización, puede llegar a ser de hasta un 70% del coste de la factura.

Debido a la crisis, han surgido multitud de proveedores relacionados con muchos servicios, entre ellos la climatización, por lo que la recomendación es contar con una empresa fiable, sólida y certificada, con instaladores especializados que puedan analizar la situación de cada empresa, puedan hacer las mejores recomendaciones, lleven a cabo el proyecto de forma personalizada y puedan, incluso, dar facilidades de financiación.

El terreno de la climatización y eficiencia energética es solo uno de los sectores sobre los que opera la figura del facility manager. Así, estos profesionales establecen políticas de planificación de espacios; coordinan los proyectos de construcción y reformas; gestionan de forma estratégica todos los inmuebles y servicios relacionados con el funcionamiento de las infraestructuras y coordinan las funciones trasversales a todos los servicios, incluyendo sostenibilidad, gestión de calidad y gestión de riesgos, aspectos que han dejado de ser necesidades generales en las organizaciones para convertirse en políticas internas de actividad transversal.

“La situación socioeconómica que estamos atravesando requiere más que nunca la implantación de medidas que hagan a las empresas ser más eficientes y eficaces en su actividad. Una gestión integral de activos y servicios, que forman parte de la oferta del Facility Management, podría suponer un ahorro de 13.000 millones de euros en España, entre el sector público y el privado”.

Dicho esto, Facility Management se erige entonces como un departamento clave para la organización, no solo porque actúa sobre la actividad del inmueble que ocupa, garantizando que no pierde valor en el tiempo y se maximiza su operatividad, sino que, mediante su actividad, influye directamente en la productividad de las personas y el rendimiento económico de la misma organización, ya que sus resultados denotan impactos positivos en la cuenta de resultados.

 

Hernando Gutierrez
Gerente
IFMA España

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